The Zeltia's World

MIS SUEÑOS, MIS AMORES, MI POESÍA, MI MUNDO... EL MUNDO DE ZELTIA G.

lunes, 7 de diciembre de 2015

Princesa, motera y peligrosa




Princesa, motera y peligrosa


Princesa en mi reino era,
todo un sol de primavera.
A mí venían guerreros
y galantes caballeros.

Sin embargo dentro mío
rebelándose en mi hastío,
de la noche a la mañana
de bizcochito a villana.

Eché de un puntapié al paje,
mandé al diablo mi carruaje
por la Harley que es un fierro
 y un sillín para mi perro.

Mis ojos tras negra sombra,
piercings  donde no  se nombra,
look greñas al rojo vivo
y un tatuaje muy lascivo.

Y eché a volar con mi sueño,
con cadenas y sin dueño.
Entre blasfemias y esputo,
aposté por el más bruto.

Mientras tú mi principito,
tan hermoso y tiernecito
en la alcoba arropado,
“la galleta te he colgado”.

Con mi fierro impresionante
con  mi alforja  muy campante,
 enfundada en negro cuero
tras mi pirata motero.

Musculoso y bien tatuado
donde nunca está soleado,
recorriendo Tramuntana:
birra, libertad y jarana.

De la pesca viviremos,
reos y heavys seremos.
Esta vida que me encanta…
Moto, carretera y manta.


Por ZeltiaG


martes, 24 de noviembre de 2015

Haikus entrelazados




Haikus entrelazados

Cuatro estaciones


Si el viento sopla
como una etérea copla
mece las mieses.

Cuatro estaciones,
vívidas sensaciones
en doce meses.

Si hay vendimia
vendrán días de alquimia,
lloran las vides

y en los vergeles
sol ríe entre claveles
y nomeolvides.

Si otoño llega
a mi tierra gallega,
castaña asada.

Diciembre en puerta
va escarchando la huerta,
rosca anisada.

Con lluvia eterna
crece pastura tierna
becerro y lechal.

Mil ríos surcan,
pescadores se embarcan
con red y sedal.

Brota la vida
primavera que anida
verde esmeralda.

Ciclo cerrado,
un haiku entrelazado
en mi guirnalda.


Zeltia G.


viernes, 13 de noviembre de 2015

Silencios





Silencios


Callamos porque hablar nos compromete,
por no ser un esclavo de lo dicho,
tal vez solo callemos por capricho
o ignorando al que disputa promete.

Callamos por no dar explicaciones,
quizás por no expresar más de la cuenta.
Silencios que convergen en afrenta
cuando esconden segundas intenciones.

El silencio no siempre es conveniente
pues echamos a suertes su sentido,
hablemos si hay que hablar, largo y tendido,

callemos, si el mutismo es lo prudente
pero callar sentimientos nos condena,
amordaza el corazón, lo envenena.



Por Zeltia G.



martes, 10 de noviembre de 2015

Memento



Memento

Tiempo, inexorable y cruel compañero
se impone como parte del bagaje,
te acecha como buitre carroñero
cancelando nuestro efímero viaje.

Convidado de piedra en nuestra mesa,
indeseable asistente ineludible,
ese Judas que la mejilla besa
resultando un traidor inconmovible.

Y al final cuando menos te lo esperas
suena el último toque de campana,
es hora de dormir, aunque no quieras,

ya la Parca te arrulla con su nana
Guardemos el reloj por el momento,
tan solo vislumbramos un memento.



*Memento: Recordatorio (Frase latina “Memento mori”: Recuerda que eres mortal).


domingo, 25 de octubre de 2015

Poeta




Poeta

Bendita la Musa que llega implacable,
prodiga inspiración a manos llenas,
te arranca del silencio abominable
para bajar la Luna a tus almenas.

Y escribes la historia más ardiente
o te embarga un silencio lapidario.
La buscas cual amante penitente
o vistes piel de lobo solitario.

No intentes aferrarte demasiado,
los sueños nunca deben detenerse,
tal vez sea el tesoro más preciado,

lugar donde el poeta va a perderse
en ciclos de pasión y de locura
para fluir de nuevo en la escritura.



Zeltia G.



lunes, 19 de octubre de 2015

Esperando sin esperar



Esperando sin esperar


Las velas encendidas, el té sobre la mesa
el suyo sin azúcar, el mío distante.
Las horas pasan sin ser anunciadas,
mientras que el fuego de los leños
las abrasa, las consume en silencio
interpretando una danza lóbrega
de ígneos destellos en los muros
para acabar tatuados en mis pupilas.
Y yo sentada allí, en ese rincón atemporal
hilando sueños en la rueca del destino,
tan cerca y a su vez tan lejos del mundo.
Mirando sin mirar, esperando sin esperar.


Afuera la vida sigue fluyendo con las lluvias
mientras el viento te arranca los recuerdos.
El día se desquita, te confunde y agobia,
la noche te sumerge un instante en la cordura.
Más yo sigo allí, en ese rincón distante
 siguiendo con los dedos la filigrana del encaje
absorta en escuchar más allá de los sonidos,
 los ecos de un pasado no lejano
que se empeña en huir de mis manos.
Y el té permanece en su sitio, igual que yo
sin endulzar, sin temor al frío u olvido.
Mirando sin mirar, esperando sin esperar.



Por Zeltia G. 



sábado, 17 de octubre de 2015

Lírica pasión



Lírica pasión


Tentar y seducir,  dichoso juego
que se libra entre el poeta y su Musa,
quiere sus labios, mezquina rehúsa
susurrando versos de hielo y fuego.

Le atormenta en las noches solitarias,
se adueña de su voz y sus latidos,
sutil exaltación a sus  sentidos
rebosantes pasiones literarias.

El encanto murió con la alborada
el poeta retornó a sus rutinas
del frenesí nocturno, casi nada,

efímero recuerdo en sus retinas.
Nostalgias de momentos compartidos
que queman cual rescoldos encendidos.


Zeltia G.




sábado, 10 de octubre de 2015

Pinceladas de ocasos




Pinceladas de ocasos

Como duele encontrarle en cada verso
escrito entre pinceladas de ocasos,
deshojando lunas perdí sus pasos
robados por el sino más perverso.

El frío de la noche invadió adverso
sin sueños de Parnasos ni pasiones,
confinando al silencio mis bastiones,
ajando lo que otrora fuera terso.

La luz de un nuevo día sobrevino
cual soplo de aire fresco en la mañana,
su Musa, mensajera en su destino

destapó su ánfora de obsidiana
vertiendo ríos de amor en cuartillas
y pétalos de rosas amarillas.

Zeltia G.


sábado, 12 de septiembre de 2015

Aceras otoñales



Aceras otoñales

Danzan las hojas de otoño vestidas de oro y olvido,
bailarán hasta que el viento se haya quedado dormido.
Cual delicioso cortejo van abriéndome un camino
que rezuma nostalgias sobre el empedrado cenizo
y una impetuosa noche conjuró su añil hechizo,
desperezando farolas de su sopor vespertino.


Las aceras se exhibían cual frescos acuarelados
que la lluvia desleía en sendos anillos plateados.
Y en aquel silencio reinante de añoranzas forjado,
de hierbabuena y lavanda que embriagan los sentidos,
de juventudes y amores, de mil poemas leídos
y cada hoja de otoño que la vida te ha obsequiado.


Zeltia G.