The Zeltia's World


"Aprendí a ver el mundo con la fascinación y curiosidad de un niño y el escepticismo y desconfianza de un anciano para disfrutarlo sin decepcionarme"

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domingo, 30 de enero de 2011

Mis poesías... ahora con imagen y sonido.

"Sinfonía de un sueño de amor..." con todo sentimiento y el encanto de las cuerdas...


¡Gracias por estar aquí y espero que os haya gustado!

Zeltia G.

viernes, 14 de enero de 2011

Shhh... Escucha lo que no diré


Shhh… Escucha lo que no diré



¡Shhh… no digas nada!,
por favor escucha:
El silencio del olvido,
la profunda tristeza,
el desgarro en el alma.
Esa, la extraña del espejo
de mirada suplicante
y de agónicos latidos.
La que se niega a sucumbir
en el mutismo de tus versos,
del declive de mi mente
que divaga y se delira,
más no se resigna.

¡Óyeme por una vez!
Te pido que captes,
que divises mi destierro.
No existe amargura
totalmente muda.
No hay quebranto
sin marcas evidentes.
No hay lágrimas sin sal.
Del mismo modo,
no hay un ‘te quiero’
sin entrega absoluta.
No hay un adiós
sin llanto ni duelo.

¿Has oído? Mis delirios
otra vez hablan por mí.
Este fantasma errante
en que me he convertido
no sabe de coherencias.
Confusión, eso es lo que respira.
Dicotomías y ambigüedades.
Tanto habito cielos de amor
que estallan de golpe en júbilo,
como en negruras del desánimo,
ese que te invade y mata lento,
sin prisa, disfrutando
cada mueca de pavor.

Pero no..., no te marches aún.
No todo es malo, no todo
es desolación. Hay esperanzas,
ilusiones y si cabe, puedo decir
sin lugar a dudas,
que la vida es bella.
Que todo sufrir vale la pena.
Apreciar el arrullo del mar,
la ternura de tu sonrisa,
el recuerdo de tu piel.
Tu voz templando mis miedos,
tus ojos escrutando mi ser…
Ambos desdibujando el ayer.

¡Calla, escucha y siente!
Mi amor que te acaricia,
inspiración que se forja
en el calor de tu lírica,
en idílicos momentos
con los trazos de tu pluma.
En sonetos que sellaron
con infinita melodía
este efímero romance.
Cada instante permanece
eterno en mi universo.
Serán mi sueño y vigilia,
mi debilidad y fortaleza.

Shhh… escucha mi cielo,
compláceme por última vez!
Aún sumida en este infierno
de melancolías y sinsabores.
Hay amor, cantos y emociones,
hay calidez a manos llenas.
Siempre podrás volver
y seré noche estrellada o
suspiros de luna nueva.
Solo tú verás a la genuina.
Los demás no, no ven espectros.
Siempre he sido invisible,
y así continuaré.

Solo escucha silente:
Mi alma errante, penitente,
anhelante de pasiones,
cuyo único deseo era vivir,
habitar en ese mágico castillo
con hermosos jardines
y yo ser la flor de tu sueños.
La misma que culminó yerma,
disecada rosa que alguien olvidó
entre las hojas de un libro,
ese, en el que dibujé
con sangre y nostalgia
un bello y moribundo corazón.


Por ZeltiaG


martes, 4 de enero de 2011

La triste Musa y el poeta desolado




La triste Musa y el poeta desolado

I
(Clamor del poeta desolado...)

¡Oh, Señor! ¡Qué musa desalmada e infiel
confinó mi  inspiración al exilio!
¿Acaso no fui su dulce delirio
y en desoladas noches, licor y miel?

¿De esta forma mis alabanzas paga?
Sellando sus labios en triste olvido,
dejando al poeta con verso herido:
abriole el pecho cual filosa daga.

No se oyeron plañidos ni elegías...
Acepté el adiós como quién hiel traga,
matando el sol que alumbraba mis días.

Sin mí, la musa volverá a su fraga.
No tendrá más mi ternura y poesías...
Cual alma inerte que en soledad vaga.

*****
II
(Triste Musa desde su destierro...)

¡Oh... Mi Señor! ¡Fui Sol, Luna y ensueño!
Seducida a cruel antojo y voluntad,
como si una Musa fuera propiedad,
al capricho y desidia de su dueño.

 ¡Espesa es la negrura del desprecio!
De ser diosa en las noches de arrebato,
a despojo que olvida el insensato...
¿Y pretende que pague innoble precio?

Sabe bien como subyugar mi alma.
¿Por qué me ha abandonado en triste pecio,
sin versos, ni velas y un mar sin calma?

Envuelta de ilusión voy muy despacio.
Aún guardo resabios de ardiente flama
de ese romance que colmó mi espacio.

Por Zeltia G.