The Zeltia's World


"Aprendí a ver el mundo con la fascinación y curiosidad de un niño y el escepticismo y desconfianza de un anciano para disfrutarlo sin decepcionarme"

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domingo, 25 de octubre de 2015

Poeta




Poeta

Bendita la Musa que llega implacable,
prodiga inspiración a manos llenas,
te arranca del silencio abominable
para bajar la Luna a tus almenas.

Y escribes la historia más ardiente
o te embarga un silencio lapidario.
La buscas cual amante penitente
o vistes piel de lobo solitario.

No intentes aferrarte demasiado,
los sueños nunca deben detenerse,
tal vez sea el tesoro más preciado,

lugar donde el poeta va a perderse
en ciclos de pasión y de locura
para fluir de nuevo en la escritura.



Zeltia G.



lunes, 19 de octubre de 2015

Esperando sin esperar



Esperando sin esperar


Las velas encendidas, el té sobre la mesa
el suyo sin azúcar, el mío distante.
Las horas pasan sin ser anunciadas,
mientras que el fuego de los leños
las abrasa, las consume en silencio
interpretando una danza lóbrega
de ígneos destellos en los muros
para acabar tatuados en mis pupilas.
Y yo sentada allí, en ese rincón atemporal
hilando sueños en la rueca del destino,
tan cerca y a su vez tan lejos del mundo.
Mirando sin mirar, esperando sin esperar.


Afuera la vida sigue fluyendo con las lluvias
mientras el viento te arranca los recuerdos.
El día se desquita, te confunde y agobia,
la noche te sumerge un instante en la cordura.
Más yo sigo allí, en ese rincón distante
 siguiendo con los dedos la filigrana del encaje
absorta en escuchar más allá de los sonidos,
 los ecos de un pasado no lejano
que se empeña en huir de mis manos.
Y el té permanece en su sitio, igual que yo
sin endulzar, sin temor al frío u olvido.
Mirando sin mirar, esperando sin esperar.



Por Zeltia G. 



sábado, 17 de octubre de 2015

Lírica pasión



Lírica pasión


Tentar y seducir,  dichoso juego
que se libra entre el poeta y su Musa,
quiere sus labios, mezquina rehúsa
susurrando versos de hielo y fuego.

Le atormenta en las noches solitarias,
se adueña de su voz y sus latidos,
sutil exaltación a sus  sentidos
rebosantes pasiones literarias.

El encanto murió con la alborada
el poeta retornó a sus rutinas
del frenesí nocturno, casi nada,

efímero recuerdo en sus retinas.
Nostalgias de momentos compartidos
que queman cual rescoldos encendidos.


Zeltia G.




sábado, 10 de octubre de 2015

Pinceladas de ocasos




Pinceladas de ocasos

Como duele encontrarle en cada verso
escrito entre pinceladas de ocasos,
deshojando lunas perdí sus pasos
robados por el sino más perverso.

El frío de la noche invadió adverso
sin sueños de Parnasos ni pasiones,
confinando al silencio mis bastiones,
ajando lo que otrora fuera terso.

La luz de un nuevo día sobrevino
cual soplo de aire fresco en la mañana,
su Musa, mensajera en su destino

destapó su ánfora de obsidiana
vertiendo ríos de amor en cuartillas
y pétalos de rosas amarillas.

Zeltia G.