The Zeltia's World


"Aprendí a ver el mundo con la fascinación y curiosidad de un niño y el escepticismo y desconfianza de un anciano para disfrutarlo sin decepcionarme"

Página principal

martes, 14 de marzo de 2017

Todo un profesional





Todo un profesional

Saldría como todos los días. Un ritual que llevaba cumpliendo desde hacía… Ya había perdido la cuenta.
Había comenzado por desesperada necesidad. Pero conforme pasaba el tiempo, se convirtió en un modo de vida.  Se levantaba todas las mañanas, apenas despuntaba el primer rayo de sol, miraba por la ventana de su apartamento en el catorceavo piso, del edificio Gran Avenida. No era ostentoso, pero tampoco se lo podía catalogar de modesto. Disponía de todo aquello que cualquier mortal, espera de la vida: un excelente  mobiliario, televisión de plasma de 47”, con lectora de Dvd, televisión satelital y un  equipo de música  que jamás lo pondría a todo volumen pues estallarían los cristales.  La cocina amoblada con buen gusto y lo último en tecnología. Hasta un comedero para el gato automatizado.
Pero lo cierto es que pese a vivir como un potentado, en su garaje descansaba un BMW de unos años de antigüedad, pero impecable. No se tenía noticias de que “Tico” (diminutivo de Vicente), lidiara con empleados en alguna fábrica. No se desempeñaba como político tampoco. Era una persona afable, de buenos modales y muy sencillo.
Bebió su café, se levantó del sillón de piel con sistema de masaje y pensativo dirigió su mirada hacia la ventana. Iba a ser un día bueno, las temperaturas no bajarían, de modo que no saldría abrigado. Llevaba una camisa de mangas cortas, un pantalón de tela liviana, una boina y gafas negras. Un atuendo poco adecuado para un señor de su posición.
Al acercarse a la puerta, cogió del paragüero de alpaca labrada, un bastón blanco. Salió, cerró la puerta de cierre magnético. Subió al ascensor.  El empleado le saludó con deferencia. Una vez en planta baja, salió a la calle. Fue hacia el metro, a dos manzanas de allí. Pasó por el lateral de la boletería (los incapacitados visuales no pagan).  Se dirigió hasta la terminal y una vez allí se apostó junto a las escaleras mecánicas, colocando prolijamente la boina en el suelo.




Por Zeltia G.



4 comentarios:

TIGUAZ dijo...

Espero impaciente la continuación, no me cabe duda alguna que será muy interesante, el inicio lo es. Mi cariño.

Zeltia G. dijo...

La verdad es que fue escrito a modo de relato corto, no planeaba seguir la historia. Ahora me has dejado la inquietud, pues no sé, tal vez Tico pueda hacer algo más que "vivir del cuento"! jejej Gracias Tiguaz por tu visita, ya veremos si "To be continued..."! Un abrazo.

TIGUAZ dijo...

La historia da para mucho, de donde sale su acomodo? y ese coche magnífico que duerme en su garaje y apenas mueve, acaso invertía en bolsa? quizás traficaba
con estupefacientes?, vivía de los alquileres que le generaban sus viviendas?. Tu cabeza dapara eso y mucho más. Espero la continuación. Un abrazo.

Zeltia G. dijo...

Pues ya me has liado! Ahora tendré que desperezar la neurona y a ver qué sale de esta oscura mente... jejej Un abrazo Maestro y graciasss!